viernes, 4 de julio de 2008

Ay de mí si no anuncio el Evangelio


Quisiera colocar 2 fragmentos de la Carta Encíclica Redemptoris Missio del Santo Padre Juan Pablo II:


“La misión de Cristo Redentor, confiada a la Iglesia, está aún lejos de cumplirse… Una mirada global a la humanidad demuestra que esta misión se halla todavía en los comienzos y que debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio. Es el Espíritu Santo quien impulsa a anunciar las grandes obras de Dios: «Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber que me incumbe: Y ¡ay de mí si no predicara el Evangelio!» (1 Cor 9, 16)”

“La misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana, da nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones. ¡La fe se fortalece dándola!”


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y como le dice Pablo a Timoteo, pues hay que predicar a tiempo y a destiempo.

Tiempos duros que nos han tocado, pues son 80 los millones de niños abortados al año en el mundo, son de 2 a 3 abortos por segundo... eso sí que amerita predicar a tiempo y a destiempo, para no ser complices ni por omisión.

Gracias y bendiciones

Anónimo dijo...

Hola Rafael: Dios te bendiga por lo que escribiste a cerca de la espiritualidad del misionero. Ojalá Nuestro Padre te configure de esa manera y te dé el ciento por uno durante tu vida, por tu entrega en llevar a Jesús a los demás.
Estarás en mis oraciones. Rezaré especialmente para que seas un alma eucarística. Llegarás a grandes cosas si adoptas la costumbre de estar con Jesús en el Sagrario, o en alguna adoración Perpetua, si es que hay en tu ciudad.
Saludos,
Sebastián Cortés
Salta, Argentina